Llegó el esperadísimo fin de semana en que el PSOE elegirá al que será líder de la oposición durante unos cuantos años.

¿Quién ganará? Yo apuesto por…

No sé. Poca confianza me sugiere ninguno de los candidatos. Si yo pudiera votar en el Congreso Federal, lo haría, sin lugar a dudas, por aquel que me garantizara una pradera socialista libre de malas hierbas.

Por especificar: me conformaría con que el nuevo secretario general del PSOE me prometiera que iba a prescindir de gente como Caballero, Salinas, Nemesio, Amador, Bódalo, etcétera, etcétera, etcétera…

Y paro de contar porque me enervo.