Pues a mí Jesús Martín me cae bastante bien. Desde luego, mejor que Caballero.

El alcalde de Valdepeñas es un tipo culto, sin lugar a duda, y sabe hacerse respetar, muchas veces con excesivo celo , lo que le ha granjeado no pocas enemistades en su propia localidad.

Y es valiente, yo diría que muy valiente, porque someterse al veredicto de las urnas en un pueblo de Ciudad Real con la etiqueta de homosexual es un ejercicio que requiere mucho valor. La intolerancia contra el colectivo gay es el pan nuestro de cada día, por mucho que nos cueste reconocerlo, y más aún en los pueblos.

Otra cosa es que este hombre sirva para encauzar el maltrecho Partido Socialista. Su fama de polémico le precede y no es polémica precisamente lo que necesitan actualmente los socialistas.

Pero Caballero… ¡Ay, Caballero! Éste no tiene más que ambición y merece comentario aparte. Pero hoy no, ¡mañaaanaaaa!